domingo, 28 de abril de 2013

El síndrome de diógenes I


Querida mamá

Tenías razón. Como siempre cuando decías que padezco un poco el síndrome de Diógenes.
Pero si te paras a escuchar lo que dice Natura Selection en sus bolsas, entenderás por qué: 

"El sabor de tus besos. Una buena conversación. Fluir. Abandonarme en mi galaxia paralela. Perderme entre  el gentío de una gran ciudad. Sentir el frío de la montaña. Respirar hondo. La calidez de la amistad verdadera. Fallar, equivocarme y saber rectificar. Tocarte. Conseguir disfrutar del presente de forma prolongada. Saber perdonar. Un baño en alta mar. Sentirme minúsculo en la inmensidad. Hacerme gigante en tus caricias. Dormir en el desierto. Contemplar la hoguera de tu cuerpo. Los espárragos silvestres. Canalizar el miedo. Reír hasta llorar. La luz y la oscuridad. Viajar día sin retorno. 
Volver a casa y... ¿qué dices, nos apareamos de nuevo? "




lunes, 22 de abril de 2013

Te los presento

Querida mamá:

Estoy bien. Sé que no te gusta que a veces no te coja el móvil, pero es por qué estoy ocupada. 
Pero mamá, las cosas no pueden ir mejor. La casa está siempre llena. Vivimos puerta con puerta, un F·R·I·E·N·D·S actual. 
 Me cuidan mucho. A veces incluso nos arropamos por la noche. También compartimos el cola-cao. Nunca se hace un solo tazón en esta casa, donde se calienta uno se calientan siete.


Verás mamá, te los presento